La vida no es hacer.
La vida es sentir.
Hacer con sentimiento está bien.
Sentir, y por ello hacer, está mejor.
Sin sentimiento no hay vida.
Ya sea sufrir o amar,
reír o llorar,
las emociones nos llevan.
El sentimiento es algo más profundo,
que te embarga, que te llena,
que te empuja y te mantiene
en esta vida,
aunque no se entienda.
El sentimiento no es una parte de ti,
es todo tú a la vez.
Ahí no hay racionalidad ni emoción,
solo dicha de vivir.
Llámalo alma, si quieres.
Pero lo que tú sientes,
créeme, es lo único que importa
e importará
en esta vida y por siempre.
Con Amor…